encaje de bolillos , bisutería, gemoterapia

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lunes, 15 de marzo de 2010

Encaje de bolillos, sociedad y política

Dice mi amigo y maestro Rafael López Lita, que lo mejor es enemigo de lo bueno y digo esto porque hace tiempo me propuse escribir sobre el encaje de bolillos, en sentido literal y metafórico y por hacerlo lo mejor posible, no lo he hecho hasta ahora.
Me propuse escribir relatos cortos, pero frecuentes, en este blog y sin darme cuenta han pasado tres semanas, como me ha recordado Luís Domingo.
Cuando algo resulta complicado de resolver o de encajar decimos: esto es mas difícil que hacer encaje de bolillos.
Dada mi natural curiosidad, un día me propuse aprender, para lo que conté con la impagable paciencia de mi MAESTRA Concha García y con la ayuda posterior y un fantástico manual de aprendizaje de mi amiga Arzhela Lemaitre y comprobé que la famosa frase no podía estar mejor empleada. Aprender los distintos puntos, vale, pero manejar simultáneamente 20, 40, 80 o mas pares de bolillos y convertir su movimiento en un dibujo, siguiendo los pasos definidos en una plantilla, el picado, eso son palabras mayores.
A partir de ahí empecé a pensar en los paralelismos que hay entre nuestra sociedad y esta preciosa labor artesana.
Para empezar, el encaje de bolillos necesita una reflexión previa, la preparación. Hay que saber que es lo que queremos hacer, que tamaño debe tener, que puntos queremos que incluya, con que materiales trabajaremos y cuantos bolillos nos harán falta.. En nuestra sociedad no se debería poner en macha un plan sin haber estudiado antes la repercusión de nuestras actuaciones. En los bolillos no caben las improvisaciones, en nuestra sociedad deberíamos huir de ellas, cuestan esfuerzo y dinero.
Antes de comenzar la labor hay que saber cuantos pares de bolillos necesitaremos (cuantos recursos) y hay que cuantificarlos exactamente, ni uno mas ni uno menos. Después seleccionaremos los bolillos, que no tienen por que ser iguales, los hay anchos y largos, gordozuelos y estilizados, italianos, españoles, belgas….. En nuestra sociedad, cada individuo es diferente de los otros, como los bolillos. Luego hay que llenar de hilo los bolillos y los hilos pueden ser de oro, de seda, de lino, de algodón,….. Como los individuos, los hay mas cultos o menos, mas preparados para unas acciones o para otras, pero todos son necesarios para realizar el trabajo.
Ha llegado el momento de comenzar la labor sobre el picado, plan de trabajo perfectamente definido que incluye distintos puntos que se combinan entre si para conseguir un resultado. Sería el equivalente al Plan del Gobierno. Conjunto de medidas combinadas, para desarrollar según un plan previsto, con el que se persiguen unos resultados.
En la plantilla de nuestro dibujo, cada par de bolillo tiene su misión en el trabajo, un par hará de guía y los demás realizarán el trabajo que se les ha encomendado, ningún bolillo puede hacer el trabajo de otro porque en ese caso, a la vuelta siguiente sobrará o faltará un par de bolillos.
También en nuestra sociedad, el Gobierno marca las pautas y los tiempos.
A partir de aquí hay que cubrirse de grandes dosis de paciencia y paso a paso, bolillo a bolillo, de par en par y vuelta a vuelta, iremos completando con éxito el dibujo hasta llegar al final, momento en el que remataremos la labor. En nuestra sociedad, los que nos gobiernan son impacientes, necesitan ver enseguida los resultados porque en caso contrario las encuestas les castigarán y los que esperan en la oposición, también son impacientes, esperan que el plan no funcione, cuanto peor, mejor, mas cerca estarán de llegar al poder hacer ellos el plan.
Llegados a este punto me pregunto ¿No nos iría mejor si cada uno realizáramos nuestro trabajo con seriedad, sin invadir el campo de los demás, de acuerdo con un buen plan y siguiendo sin tanta controversia a un buen guía?........ Claro que esto es mas difícil que hacer encaje de bolillos.

2 comentarios:

  1. Esperar tres semanas para leer tu nuevo artículo ha merecido la pena: es toda una lección de vida usando la analogía con el encaje de bolillos. Esa planificación que propones y a la que yo, en otro sentido, aludía cuando hablé en mi blog del coste de oportunidad es nuestra lucha cotidiana: ¿planificar o improvisar? Quizá necesitamos de vez en cuando dejar actuar a la intuición. Según Punset la mejor herramienta de la planificación. Hagamos encaje de bolillos.

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  2. Me sumo al comentario de Luis: a veces lo bueno se hace esperar, pero también gusta disfrutarlo más frecuentemente. Suscribo la mayor parte de las cosas que escribes hasta el punto de sustituir (en uno de mis horribles juegos de palabras), el término bolillos por "bolsillos". Afortunadamente me ayudas a hacerlo y colaboras en mantener la escasa ilusión que me trato de crear. Aparentar calma cotidiana cada vez resulta más complicado: no hay presupuestos, no hay un plan, no hay ni un prototipo... puedo seguir poniendo palabras que empiezan por "p" y el encaje lleva a un "terminó". Cada jornada dudo más que estosololoarreglamosentretodos. La culpa no es ni del PSOE ni el PP lo puede hacer mejor, demasiadas Personas no han visto la labor de hacer bolillos. Quizás por esa razón son incapaces de entender una entrada tan analógica como inteligente. Reconozco que este comentario es fruto de la improvisación, digo de la inspiración... ¿o de la desesperación?. Gracias Directora.

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