encaje de bolillos , bisutería, gemoterapia

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viernes, 4 de marzo de 2011

Es tiempo de chocolate, bollos y rosquillas.

Estos días de frío, en los que no para de nevar en El Berrueco, echamos de menos un buen chocolate caliente con los bollos, las tortas de chicharrones y las rosquillas glaseadas, que se preparan en mayo para celebrar El día de la mujer.
Se hacen en horno de leña, en el horno de Sebas.
El día antes, las mujeres hacen la lista de la compra, para que Luis Ángel lo tenga todo listo por la mañana temprano. También se prepara la brazada de sarmientos para que prenda la leña en el hornoy se dejan bien limpias las bandejas de lata en las que se meterán a cocer bollo, tortas y rosquillas y los barreños en los que se amasará.
Agradezco a María García que me haya dado la receta y  contado como se hacen.
  
Rosquillas blancas glaseadas:

Ingredientes:
3 docenas de huevos.                        1 tubo escaso de canela
3 litros de aceite.                              3 tubos de anises (se machacan un poco)                
3 Kgs. De azúcar.                              Ralladura de 6 naranjas y 6 limones.
18 Kgs. De harina.                            Vaso y medio de anís.
15 sobres de Royal                            Vaso y medio de Coñac.
15 sobres de armisén.             

Se baten dos docenas de huevos, enteros y las yemas de la otra docena, se apartan las claras.
A los huevos batidos se les añade todo lo demás, menos la harina y cuando está bien batido se le añade harina poco a poco, la que admita. 
Se pone harina en la mesa de mármol y se toman pedacitos con los que se da forma a las rosquillas. Se engrasa una bandeja de horno y se van colocando en la bandeja. Cuando el horno de leña está listo, se van metiendo las bandejas y cuando toman color se sacan.
 
Glasa blanca.
Se bate, a punto de nieve, la docena de claras que habíamos apartado. Se muele el azúcar hasta dejarla glass, se va añadiendo poco a poco el azúcar a las claras, hasta conseguir un merengue espeso, al final se le añade un vaso de anís.
Se pintan las rosquillas, con el dedo mojado en el merengue y se meten de nuevo al horno, solo entrar y salir y ya están.                    


 
 Bandeja de lata con las rosquillas,
antes de entrar al horno ara cocerse.



Rosquillas recién sacadas del horno. 
  


2 Litros de aceite.
6 Huevos.
Ralladura de dos limones.
Ralladura de dos naranjas.
2 Cucharadas de  bicarbonato.
2 Sobres de levadura.
1 ½ Kg. Azúcar.
¼ de Manteca con chicharrones.
¼ litro de Aguardiente.
¼ litro de Vino blanco.
1 Bote de anises en grano.
                                                                  4 Kg. Harina



Ya solo falta un buen chocolate caliente ...y a disfrutar del invierno.



5 comentarios:

  1. En tiempos en los que toca permanecer en la trinchera del invierno, a la espera de la inminente primavera esa de brotes verdes... reconforta leer una entrada que huele a rosquillas y desprende sabor a chocolate (del espesito, por supuesto). Dudo mucho que ninguna mujer de menos de 40 años tenga tiempo, pero sobre todo ganas, de llevar a la práctica las recetas que recuperas. No entra dentro de sus prioridades, además las estropea su figura y son malísimas para la salud. Sin embargo, si se pasan por El Berrueco y ya estás listas, no se hacen las tontas a la hora de asaltar una de esas fantásticas bandejas de las imágenes.
    De los tipos de mediana edad como yo, mejor ni comentar la jugada. Seguimos añorando como la mayor parte de nuestras madres las preparaban los fines de semana lluviosos. Los lunes eran manjares compartidos con compañeros del curro. De igual forma que la inigualables tortillas de patata y tantos otros maravillosos productos gastrónomicos de los que quedan un lejano recuerdo. Imágenes de matanza en Segovia mientras ellos se curraban la parte dura y ellas hacian rosquillas y dulces, a la vez que curraban tanto o más que ellos. Eran otros tiempos donde las cosas se cocinaban con el punto de cariño y la sal o el azúcar necesario. Cuando todo sabía "a gloria bendita" y no a algo comprado en el carreful con un golpe de "microjondas". Es lo que tiene el minimalismo culinario, que ya nada es igual ni es lo mismo.
    Por favor, no vuelvas a mencionar la manteca de chicharrones, no sea que a ciertas "menestras verduleras" les dé también por prohibirlas. Lo del dedo mojado en el merengue: ¿es políticamente correcto o puede alguna beata escrupulosa hazañera te dé una reprimenda?
    Otro día primer en comentar la jugada, pero conste que hoy se lo dejo fácil a los que vienen detrás... ¡Nos vamos para El Berrueco!

    De momento, a falta de rosquillas, como hay Dios, que hoy me meto un par de porras mojás en chocolate en un bareto de Sanse. Ya te vale lo de seguir paladeando al ladito de un horno de leña (grande Sebas!!!) y una brazada de sarmientos. Porfi, cari, guarda alguna para cuando vengas a los madriles. Aunque estén "arrepentidas".

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  2. Esto de los pueblos es maravilloso, anda que no disfrutamos los campesinos de todo esto...... Esto de salir a dar un paseo para a la vuelta tomarnos estas rosquillas tan ricas.... no tiene precio.
    Este año, como me sobra mermeladas, he decidido n hacer, asi que tengo toda la fruta congelada y la saco poco a poco para hacer bollos. El otro día estuve haciendo uno con grosellas que va mas o menos asi:
    180gr de azucar
    160gr de mantequilla (de la de verdad, porfavor, no margarin...jeje)
    3 huevos
    150gr de harina
    grosellas

    Muy sencillo. mezclar mantequilla derretida y azucar, añadir huevos enteros y harina, por ultimo las gorsellas. Todo al horno 30 minutos a 180 grados.

    El resultado es espectacular, si a uno no le da miedo los michelines.

    Está riquíssimo....

    Puedo repetir asi que de momento con el fuego de la chimenea (hoy estamos rodeados de nieve, que bonito!!!!!!!!!!!!)o dentro de nos días al solecito del porche, ya sabeis...

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  3. Dentro de mis humildes posibilidades de espacio (cocina y horno pequeñitos) y tiempo (volando entre Madrid y Segovia, intentando dedicar todo el que tengo a la familia) horneo los fines de semana magdalenas, bizcocho, galletas de jengibre o tarta de chocolate para toda la semana. Es increíble como se conservan... hasta el viernes. Están tan ricos que no queda ni una miga. Y lo bien que huele la casa...
    Besos, y sigue contándonos Adelaida.
    Ana

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  4. Me siento avergonzado. Yo lo compro todo en Alcampo o Mercadona, incluso a veces en el Lidl, que eso es ya para nota. Yo iba para artesano y cocinilla tradicional pero "los de Comunicación" me habéis metido en el cuerpo el gusanillo de Facebook y todo esa locura de ver el mundo a través de un monitor que voy abanadonando la realidad para vivir la no-realidad. ¿Habéis pensado lo contradictorio que es el término realidad virtual? Si es realidad, ¿cómo puede ser virtual? Buen provecho, ¡tragaldabas!

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  5. Espero que algún día alguna de estas cosas tan ricas aparezcan en la mesa de nuestro en el despacho de la uni. ¡Madre mía, qué buena pinta!
    Un abrazo, Luis de CCII.

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