domingo, 13 de marzo de 2011

¡Indignaos!


 Casualidades o causalidades de esas cosas de la Cuaresma, el caso es que esta semana acabaron los Carnavales y ya comienzan las Fallas de Valencia.
Las dos fiestas tienen mucho en común.
En los Carnavales nos disfrazamos para denunciar lo que no seríamos capaces de decir a cara descubierta, en las Fallas, quemamos todo lo que nos indigna.
La Editorial Destino ha publicado en España ¡Indignaos!, un librito, apenas sesenta páginas, escrito por Stephane Hessel. Yo diría que mas que un libro es un manifiesto por una insurrección pacífica.
En el prólogo al libro, José Luis Sampedro dice: Vivimos en democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas… Pero, ¿de verdad estamos en una democracia?, ¿de verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países?... Los  financieros, culpables indiscutibles de la crisis, han salvado ya el bache y prosiguen su vida como siempre, sin grandes pérdidas. En cambio, sus víctimas no han recuperado el trabajo ni su nivel de ingresos… Los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros. Es decir, el dinero y sus dueños tienen mas poder que los gobiernos.

 ¡Indignaos!, les dice Hessel a los jóvenes, porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia, de la indignación tiene que salir hoy la resistencia contra la dictadura de los mercados. Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero domine nuestras vidas Y partiendo de esta idea digo yo:
 ¡Indignaos!, jóvenes y mayores, porque como dice Hessel, nunca había sido tan importante la distancia entre los más pobres y los más ricos, ni tan alentada la competitividad y la carrera por el dinero.
¡Indignaos!, universitarios, cuando os dicen que se va a aplicar un Plan Bolonia, con enseñanza personalizada y mas medios de aprendizaje para que tengáis mas oportunidades de trabajo… en Europa y la realidad es otra.

¡Indignaos!, jóvenes. Sois la generación mejor preparada, digan lo que digan los mayores, y aunque no hayáis leído El Quijote, sabéis buscar lo que desconocéis y preguntar por lo que no encontráis; habláis idiomas; no os asustan los retos: si hay que marcharse con una beca Erasmus, a donde sea, os marcháis. Volvéis más fuertes y mejor preparados.
PERO ESTÁIS EN EL PARO.

 

¡Indignaos!, ciudadanos de bien, ante los ruidosos que alteran vuestro descanso y vuestra paz; ante los mal educados o, mejor dicho, los no educados, que arrasan por donde pasan, ensucian las ciudades, insultan a la gente y nos agraden desde los medios de comunicación tratándonos como si fuéramos imbéciles.

 
¡Indignaos todos!, por los miles de trabajadores que no cotizan a la seguridad social, ni ellos ni los que los contratan y que, sin embargo, oficialmente, engrosan cada mes las listas del paro.


 ¡Indignaos!, por los tramposos, políticos, empresarios y profesionales, ciudadanos que no pagan sus impuestos, que ningunean en el Impuesto de Sociedades y en el IRPF,  y que hacen trampas en el IVA.
¡Indignaos!, en fin, con las injusticias.
Los europeos nos hemos CONFORMADO con la democracia que tenemos, desde luego mil veces mejor que la que disfruta el 90% de la población mundial. No necesitamos salir a la calle a destituir gobiernos; para cambiarlos tenemos las elecciones. Solo que yo no quiero elegir a un bloque, en el que hay listos y tontos, honestos y corruptos, libres y pringaos, intelectuales y princesitas del pueblo. Quiero que me dejen elegir de ese bloque a las personas que yo crea que mejor me representan; quizá me identifique con representantes del PSOE, del PP, de IU o incluso de los nacionalistas, pero no con toda la lista que me pone por delante un partido, porque a muchos ya les conozco y no quiero que repitan.
Como Hessel, estoy convencida de que… el porvenir pertenece a la no violencia… Está claro que, para ser eficaz hoy en día se debe actuar en RED. En “Red-a-2” los jóvenes indignados del norte de África nos están dando un buen ejemplo de ello.
Hace un año que José Luis Sampedro, en una entrevista en RNE, aseguraba:
 "Si no se hacen ciertas cosas, volveremos a otra crisis cuando salgamos de ésta".

 Aunque sea disfrazados, ¡INDIGNAOS!

4 comentarios:

  1. En el escaparate de una pequeña librería en Segovia, al lado de la estación de La Súperverdana, encontré un ejemplar del libro el pasado miércoles. Por la módica cantidad de cinco euros adquirí un ejemplar que porté conmigo hasta clase, para compartirlo con mis alumnos al precio de un par de cañas. Es fantástico que alguien en el minuto 90 del partido, cuando llega el momento final, se decida y se dedique a cuestionar muchos temas. Lo más sensato ante tanta indolencia sea la indignación. Lo más “in” se te ocurre cuando estás “out”, en ese tiempo que se tiene para reflexionar cuando sólo se piden planes de acción. Suscribo la lectura del manifiesto, paralelamente a una resurrección pacifista, siempre y cuando cada uno se preocupe de anudarse el pañuelico y ponerse manos a la obra. Cada unos en la suya y, de paso, en una tarea común que requiere del talento que cada uno escondemos dentro.
    Felicidades por la entrada y por el gusto en las imágenes seleccionadas.

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  2. Comparto con Nacho la belleza de las imágenes seleccionadas; las fotos de tus entradas son siempre un regalo para la vista y para la sensibilidad. En cuanto al texto, ¿qué esperas que te diga? Sólo se me courre espolvorear un poco de autocrítica: indignémonos con nosotros mismos cuando, al presentarse la oportunidad, acabamos comportándonos como lo hacen aquellos a quienes un día criticamos y vapuleamos. ¡He visto tanto tirano de tercera división con quien antes había compartido críticas contra tiranos de la liga de honor!

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  3. Algunas de las reflexiones que incluyes en tu manifiesto me las hice yo hace tiempo. Sigo pensando en ellas y exponiéndolas cuando surge la oportunidad. ¿Democracia?, y un cuerno. ¿Listas cerradas?, para nada. Es inconcebible que no nos manifestemos, eso como mínimo, para protestar por la situación actual, con todo lo que incluye.
    El pasado fin de semana se manifestaron en Portugal decenas de miles de personas, ¿siguiendo la estela de algunos paises árabes?. Aquí parece que seguimos tan felices. ¿Porqué no protestamos?

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  4. En ESPAÑA hace años que perdimos la tradición de la indignación y de la lucha en defensa de nuestros derechos; recordemos que en plena dictadura era una minoría la que se oponía a un régimen que fenecía.
    Y hoy asistimos impasibles a que nos arrebaten las pocas conquistas sociales que nos habíamos concedido.
    Debemos plantar cara tanto al gobierno como a la oposición, en la que tampoco creo.
    Desde la indignación llamemos a la acción.

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