jueves, 5 de agosto de 2010
ES TIEMPO DE FRUTOS, FLORES E IKEBANA
A lo largo y ancho del mes de junio he podido disfrutar de unas fresas riquísimas, era una delicia levantarse por la mañana y salir a comer las fresitas que habían madurado durante el día anterior, tres, cuatro, dos, cada día una sorpresa.
El follaje del macetón de las fresas es otra alegría para la vista, tan tupido y de un verde tan intenso.
La huerta que plantamos en mayo se nos muestra como una explosión de hojas y flores, los primeros tomates ya tenían en julio el tamaño de un albaricoque y en estos días ya he podido compartir con amigos los primeros, hoy ya había tres mas y en pocas semanas estarán listos para las ensaladas veraniegas.
Los pepinos y los calabacines están en plena floración, los pimientos ya han dejado caer sus flores y empiezan a formarse los primeros frutos. Este año he puesto una planta de pimiento en un macetón y he comprobado que crece mas deprisa que los que he plantado en la tierra, ya hay dos buenos ejemplares que recogeré la próxima semana, una buena noticia para los que pusieron en marcha el balcón comestible.
Julio era tiempo de preparar las cañas que sujetasen las ramas de los tomates y el enrejado que permitiera enredarse a los pepinos, de otra forma ocupan mucho sitio en mi mini huerta.
En estos días, los bulbos que plantamos en primavera han empezado a dar flores, es tiempo de azucenas, liliums y gladiolos, es tiempo de IKEBANA.
En la próxima entrada del blog os hablaré de esta cultura milenaria y daré unos consejos sencillos para realizar un bonito arreglo floral ikebana.
martes, 4 de mayo de 2010
LIBROS REALES & LIBROS VIRTUALES
jueves, 8 de abril de 2010
La Huerta en casa: El balcón comestible
Con la llegada de la primavera y sobre todo con el sol, es el momento de recordar que si queremos tener este verano, hortalizas ricas, ricas, hay que empezar a preparar el camino. El sabor de tomates, fresas, pimientos, calabacines, pepinos, etc. que cultivamos de forma ecológica, tiene poco o nada que ver con los sabores de estas hortalizas, recolectadas cuando aún no están maduras y pasan sus mejores días en una cámara frigorífica o esas otras que comemos en invierno y proceden de los invernaderos marroquíes o de mi querida Almería.
lunes, 15 de marzo de 2010
Encaje de bolillos, sociedad y política
miércoles, 17 de febrero de 2010
Sigo con mis clases de encuadernación.
Como dicen en el colegio: Progreso adecuadamente.
Hace días que terminé mi primer trabajo en el Taller de Encuadernación, se trata de una carpeta holandesa de puntas, con lomo. Es una combinación de papel pintado y guaflex y me siento muy satisfecha con el resultado.
En estas semanas he aprendido a plegar hojas, a coser a la española y a la francesa, encolar lomos, poner guardas,.... y en estos momento estoy a punto de terminar un archivador.
La próxima semana aprenderé a coser con cintas y empezaré a encuadernar mis primeros libros. Ya os iré enseñando mis trabajos.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Viajes y congresos
Los congresos, en términos generales, están bien, sirven para reunir a los profesionales de un mismo tema, se les da la oportunidad de que se reafirmen en lo importantes que son para la sociedad, hay lugar para posicionarse, para reencontrar a antiguos amigos y colegas, ponerse al día de lo que han hecho los unos y los otros, desde la última vez que se vieron y comparar quien ha hecho cosas mas importantes en el tiempo en que no se han visto. También hay lugar para criticar, conspirar, trepar,....
Luego viene el capítulo de las comidas, recepciones y actos lúdicos varios, que irremediablemente te dejan el estómago hecho polvo para las siguientes dos semanas y por último la falta de sueño, amen de otros excesos, que te terminan de arreglar el cuerpo, dejándolo muy perjudicao para los restos.
Entre las cosas buenas de este viaje, el homenaje que me dio mi amigo Luís Domingo, un chuletón a la piedra, con un buen cuenco de lechuga fresca y un estupendo vino de Ribera del Duero, también el reencuentro con mi amiga y colega Carmen Fuente, ex directiva de ONO y a la que no veía desde hacía mas de quince años. Lo peor, el ardor de estómago con el que volví a Madrid después de varios días cenando de riquísimas, pero indigestas, tapas malagueñas variadas y comiendo de pie en la Universidadde Málaga: pizza, pescaíto frito, fiambre, embutido y hasta porra antequerana.
En fin, lo dicho, lo mejor de los viajes...la vuelta a casa.
miércoles, 27 de enero de 2010
Hoy hacemos pan.
Con los exámenes del pasado viernes, he terminado la primera parte de mi actividad universitaria por este curso. Ahora queda corregir mas de doscientos ejercicios, pero eso está en el sueldo.
Hoy ha tocado hacer pan y a eso vamos:
Las harinas son de cultivo ecológico y las compro por Internet a sus productores,Rincón del Segura. La miel se la compro a los apicultores deEl Berrueco, el lugar en el que vivo, cuando no tengo que dar clases en la Universidad.
Empezamos por pesar las harinas: 300 gramos de harina blanca de trigo con germen, 100 gramos de harina blanca de centeno, 100 gramos de harina de trigo semi integral. Luego el agua, 300 c.c. de agua caliente y además una cucharada de miel, otra de gluten de trigo, un pellizco de sal, un sobre de levadura Royal para panadería, unos cuantos tomates secos que he hidratado y macerado durante varias semanas en aceite de oliva virgen extra, al que he añadido hierbas aromáticas y especias varias, cebolla frita deshidratada, de la que venden en IKEA, esta es la única concesión a lo no ecológico. En lugar de tomate y cebolla, se puede añadir queso parmesano, orejones de albaricoque, frutos secos, cereales, especias…lo que se nos ocurra. Si le añadimos huevos, muesli y una mayor cantidad de miel, tendremos un pan dulce, ideal para el desayuno.
Debo decir que los establecimientos lidl venden unas maquinas estupendas, a un precio muy interesante (unos cuarenta euros) en las que resulta muy fácil hacer el pan.
En mi máquina pongo los ingredientes por este orden: aceite, sal, miel disuelta en el agua templada, harinas, gluten y lo último la levadura. La máquina se ocupa del amasado y la fermentación y al llegar a este punto te avisa con unos pitidos para que le añadas lo que quieras, este es el momento de poner la cebolla frita y el tomate cortado en tiras. El proceso completo en máquina dura tres horas y cuarto, pero yo solo le he dedicado unos diez minutos a preparar y añadir los ingredientes. Cuando el pan se acaba de cocer, la maquina te avisa de nuevo, es el momento de desmoldar y poner a airear sobre una rejilla, tapándolo con un paño de algodón. Cuando pasen unos minutos, el pan estará listo para disfrutar.
Desde hace un rato, toda la casa huele a pan horneandose, solo faltan veinte minutos para sacarlo. ¡¡uuumm!!

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